lunes, 7 de enero de 2013

La vida te da sorpresas en la Cordillera de los Andes



 A finales de diciembre del 2010 nos fuimos de paseo con nuestro bebé a Mendoza, una provincia de Argentina que limita al Oeste con Chile, famosa por la excelente calidad de vinos.

Desde el año 1598 se dedica a esta producción, así que es imposible pasar por alto esta hermosa Región Cuyana vinícola; el que visita el país y no pasa por Mendoza no conoció Argentina.

El paisaje que nos dio la bienvenida al descender del avión era un valle totalmente plano y árido dividido por grandes cuadriculas con poca vegetación, así que nos asustamos un poco porque solo veíamos desierto pero al llegar a la ciudad nos

pudimos dar cuenta que es muy colorida, organizada, limpia, llena de historia; sobre todo tiene muchas plazas coloniales y lugares para refrescarse y descansar, ideal para llevar a nuestros hijos.


Nos hospedamos en el Hotel Premium Tower Suites en un departamento muy amplio, completo y cómodo con una habitación grande decorada con buen gusto, la sala era espaciosa, contaba con diversas mesas en madera, lámparas, espejos, los muebles eran grandes y acolchados.

Lla habitación contigua a la principal contaba con cuna para nuestro hijo, que no dejaba de correr emocionado por todo el lugar.

Lo que mas nos gustó es que la suite tenia capacidad para cuatro personas y un niño; 2 baños cada uno con tina y obviamente dos televisores, dvd, equipo de sonido, cocina bien equipada con todos los electrodomésticos y un moderno comedor, aunque la verdad solo la usamos en una ocasión porque estábamos impresionados con la vista en la terraza del restaurante del hotel, un gran cubo de cristal para apreciar la imponente Cordillera de los Andes.

Este lugar es apacible y tranquilo, además la comida y los postres son deliciosos. La piscina o pileta muy agradable pero obviamente muy fría. Por lo general, en este país ningún hotel cuenta con aguas cálidas, lo mismo sucedió en Chile; yo sugeriría tener algún tipo de calefacción porque en realidad son pocos los valientes que deciden sumergirse en estas aguas, así que este lugar por lo general es de bronceado; ni siquiera el sol de verano logra calentarlas, son heladas.

Lluego de descansar, conocer las instalaciones del hotel y mi bebe jugara poco tiempo dentro de la pile o piscina, salimos a recorrer la ciudad como lo hacemos siempre para conocer y tomar fotografías.

Lo primero a donde nos llevó el mapa, ya que fuimos a pie, fue a la reconocida Plaza Independencia ubicada en el centro de la ciudad. Me gustó muchísimo por sus amplias zonas para caminar, sentarse y sobretodo refrescarse con las chispitas de agua de las enormes fuentes que caen con fuerza, caminamos por aquí y comimos helado mientras veiamos pasar por la calle los conocidos trollys:

 Autobuses que funcionan con la luz eléctrica de los postes de luz y va sujeto a estos cables por el techo, andan bordeando la calle lento pero seguro, sin embargo cuando hay cortes de energía todos  los pasajeros deben bajar porque no puede seguir funcionando.

Este medio de transporte lo tuvimos en Colombia por los años 80 así que me recordó mi infancia.

Con ellos se puede recorrer la ciudad de Mendoza, tienen cinco líneas y es una de las formas mas originales de conocer, son silenciosos y su recorrido dura un poco mas de una hora.

Mi hijo que en ese entonces tenia un año y medio de edad aunque ya caminaba, no se bajó del coche porque el calor era muy intenso y a él no le gusta tanto el sol, así que estuvo todo el tiempo con nosotros protegido bajo la carpa del coche con sus lentes de sol, gorra y protector solar, Fresco comiendo helado estuvo muy tranquilo sin llorar ni pedir comida, pues había desayunado muy bien con yogurt, cereal, galletas y huevo cocido.

Luego de seguir caminando llegamos al frente del Banco Hipotecario Nacional que llama la atención por su arquitectura neocolonial y ocupa el primer lugar como el edificio mas emblemático y bello de la provincia.
Fue terminado de construir en el año 1929. Es un edificio que atrapa las miradas desde el principio y su color en piedra le da un toque rustico y algo misterioso pero cálido.

Unas calles mas adelante nos encontramos con la Basílica de San Francisco, monumento histórico nacional y el más antiguo de la ciudad; como su nombre lo indica, pertenece a la orden franciscana. Fue construido por el arquitecto Urbano Barbier de Bélgica en 1875 y es de estilo rrenacentista.

Es aquí donde se conserva en un lugar especial la imagen de la virgen Nuestra Señora del Carmen de Cuyo, patrona y Generala del ejército de los Andes junto con objetos conmemorativos de la campaña libertadora. También se encuentran  los restos de la hija del general san Martín, su yerno y una de sus nietas.

Por su parte, en La Plaza España, decorada con azulejos que evocan pasados andaluces tienen un monumento que recuerda la fraternidad que existe entre España y Argentina.


Después visitamos el tan mencionado Paseo Sarmiento, una calle larga de cuatro cuadras que a su alrededor tiene diferentes cafés, restaurantes con mesas al aire libre, kioskos de flores, vinotecas y también muchos árboles para descansar bajo la sombra durante el verano.

Este es un lugar importante para turistas y Mendocinos los sábados a la mañana. Después de este breve recorrido nos regresamos al hotel para arreglarnos porque en la noche debíamos celebrar año nuevo en un restaurante típico unas calles mas abajo de nuestro hotel y darle la bienvenida al 2011.

No pudimos celebrarlo en el hotel porque estaban todas las reservas ocupadas así que nos recomendaron en un pequeño y acogedor restaurante rustico. al  entrar, en el fondo, estaba nuestra mesa: la numero 13.

No sabia qué esperar para esta celebración pero la verdad me sorprendieron porque hubo animación, música en vivo, concurso de baile, premios para los niños, bailes folklóricos y además como éramos tantos extranjeros, cantaron los himnos nacionales de cada país, haciéndonos sentir como en nuestra propia casa.

Me dio mucha nostalgia cuando cantaron una de las canciones insignias de nuestro país: "Colombiano", apenas pude contener las lágrimas. la atención fue excelente, organizada y la comida no paraba de circular por nuestra mesa con mas de cinco platos, entre los que estaban el postre, el pan dulce, empanadas, platos fuertes, carnes, vinos, jugos, la pasamos muy bien, y nuestro bebe feliz jugando y corriendo con otros bebes de su misma edad que también llevaron a celebrar.

Por fin dieron las doce y todos nos dimos un enorme abrazo y un beso, estábamos muy efusivos y contentos hasta las cuatro de la mañana. Regresamos al hotel en taxi porque ya no podíamos mas del cansancio. Fue una bonita experiencia, todas las personas eran muy amables, era un ambiente muy familiar y tranquilo.


Al día siguiente, desayunamos, le dimos al bebe fruta, cereal y leche. luego le dimos un relajante baño de burbujas, le lavamos los dientes y salimos a caminar una vez mas por la ciudad.

Esta vez visitamos  uno de los sectores más elegantes: "Los Portones". Se llama así porque en la mitad de una de las avenidas principales se encuentran unas gigantes puertas en hierro traídas desde Escocia. Son imponentes con muchos detalles y lo curioso es que quedan en la mitad de la calle para darle la bienvenida a los autos cuando ingresan a la Plaza General San Martin.

Absolutamente monumental con grandes zonas verdes, gran cantidad de vegetación y sobretodo muy tranquilo; mi hijo se divirtió mucho corriendo de un lugar a otro, consiguiendo amigos, mientras mi esposo y yo lo veíamos sentados en el prado, fue un plan de descanso improvisado que necesitábamos y nos llego como un bocado de aire fresco porque lo mas importante al viajar es mezclar grandes caminatas con descansos y sobretodo disfrutar lo que se hace sin apuros.


Para almorzar fue muy difícil encontrar un lugar abierto ya que era primero de enero, obviamente todo estaba cerrado pero por fortuna un restaurante de pastas abrió sus puertas y fue como ver un oasis en medio del desierto que se llenó instantáneamente de clientes como por arte de magia.

Todo el tiempo mantuvimos al bebe hidratado y alimentado porque era un paseo largo y pesado para él. Como el sol era tan intenso, nos refrescamos con unas cervezas, a mi hijo le dimos jugo de naranja y continuamos nuestro camino para seguir conociendo.

Debimos llegar a dormir muy temprano porque el autobús iba por nosotros para hacer el tour de la Cordillera de los Andes.

A las siete y media de la mañana pasaron por nosotros y otros huéspedes del hotel nos acompañaban. Es en este punto donde comenzó lo más interesante de nuestra visita por Mendoza:


66 kilómetros después llegamos a "Lago Potrerillos", un lugar apacible con un lago precioso y azul con grandes montañas que hacen efecto natural de espejo de agua.

Este embalse es uno de los proyectos más importantes del sector porque regula los caudales del Río Mendoza y se distribuye el agua potable de una mejor manera a la ciudad.

Unos kilómetros mas adelante, paramos en un buen restaurante para desayunar y comprar cosas de recuerdo.

Seguimos nuestro camino y nos encontramos con montañas impresionantes muy hermosas, todo esto era la Cordillera de los Andes, la cadena de montañas mas larga del mundo que cada vez nos sorprendía mas y mas con paisajes inesperados; cruzamos un Centro de Reflexión y Conocimiento muy interesante porque quedaba a la mitad de la nada, nunca imagine que existiera un lugar así en sur América.

También pasamos por el Centro de Ski "Penitentes", con unas instalaciones especiales para venir a esquiar en invierno y vivir una experiencia en familia única, pues las pistas que se forman para esquiar son naturales.

Luego encontramos el "Cementerio de los Andinistas", cuarteles del ejército argentino y para terminar, un mercado de las pulgas en medio de la Cordillera.

Lo que me pareció curioso es que era dos de enero y estaba completamente lleno de turistas por todas partes. Este mercado tenia de todo, piedras preciosas, vinos, telas, ropa y la verdad que nos vino perfecto porque estábamos muy desabrigados así que compramos unos sacos tejidos a mano muy cómodos y suaves que nos mantuvieron protegidos del intenso frío y viento que hacía.

Mi hijo sonreía como nunca, se sentía muy cómodo aquí y se estaba divirtiendo mucho con la gorra que tuvimos que ponerle en la cabeza, eso le pareció gracioso, lo que nos permitió tomarle unas fotografías preciosas.


Después nos llevó el guía por un lugar de la montaña donde veíamos un pequeño pueblo de color amarillo en piedra con unas ventanas, así que nos explicaron que ese era el "Puente del Inca", una formación geológica única, declarada monumento natural a 2720 metros sobre el nivel mar.

Este puente se formó debido a los componentes de las aguas minerales y luego fue cementado por las aguas termales que pasaban por una abertura fluvial que se fue expandiendo cada vez más; debido a esto, el Puente del Inca se caracteriza por su hermosa gama de colores ocre, amarillos y naranjas.

Las aguas que corren alrededor son termales y alcanzan los 34 y 38 grados de temperatura con cualidades curativas. Cuentan las leyendas que los Incas visitaban este lugar para bañarse. Sin embargo nosotros no pudimos acercarnos tanto porque ya tienen una baranda que no permite pasar sino hasta cierto punto.

También pudimos ver parte de los rieles del ferrocarril trasandino que ya no funciona por las condiciones climáticas tan severas, así mismo, las ruinas que están al lado pertenecen a un lujoso hotel donde iban solo las celebridades y personajes importantes donde cada baño contaba con su propio sistema de aguas termales pero un alud lo dejo en ruinas en 1965 y lo único que se salvó fue la pequeña capilla que aún podemos apreciar.

El lugar está totalmente deshabitado. Mientras nos explicaban todo esto, mi hijo estaba encantado con unas bebes brasileras que lo invitaron a jugar, así que compañeros de pilatunas nunca le faltaron y disfrutó igual o más que nosotros. Pero el recorrido no terminó aquí, pues mas adelante cruzamos el Río Mendoza donde pudimos ver personas practicando deportes extremos y turismo de aventura que no pintaban nada mal pero la verdad es que el clima era demasiado difícil, además llovió muy fuerte y cayo tanto granizo que parecía nieve.



 Seguimos subiendo la cordillera donde alcanzamos 4000 metros sobre el nivel del mar y encontramos un monumento binacional enorme.

Era un Cristo que tenia a un lado la bandera de Argentina y al otro la de Chile, para recordar que son países hermanos; este monumento fue bendecido por el papa y está ubicado exactamente en toda la linea imaginaria que divide estas dos naciones.

Caminando mas hacia el borde, encontramos la mejor vista de todas: el gigante de Suramérica estaba allí, presente ante nuestros ojos cubierto de nieve, les estoy hablando del Aconcagua, la montaña mas alta de Sur América, y lo podíamos ver durante horas por un largo recorrido, nunca podré olvidar todas las maravillas que se presentaron ante nosotros este día, dándonos la mejor cara de la naturaleza, feroz y calmada, enviándonos excelente energía positiva para comenzar el año con el pie derecho.

Esto fue totalmente diferente e inolvidable, pues nada borrará de mi memoria los hermosos contrastes de luz y colores de la Cordillera de los Andes, ni la sonrisa de muy hijo caminando por un mercado de las pulgas y elevando su mirada hacia la montaña, buscando cuarzos en la arena, rodeado de rusticas mesas cubiertas con telas multicolores ofreciendo a los turistas productos que solo se consiguen aquí, en medio de esta cadena rocosa tan famosa y a veces tan inalcanzable.

 Regresamos al hotel sin palabras, porque hay cosas que solo se pueden explicar con la mirada, porque hay lugares que te roban el aliento y se llevan para siempre en el alma.

llegamos todos en un silencio absoluto, porque hay lugares que son sagrados y merecen todo nuestro respeto.



Aconcagua, eres majestoso y estuviste ahí para nosotros gracias a la maravillosa Cordillera de los Andes. Mil y mil gracias por este mundo mágico!!



Recomendaciones para viajar a este lugar con su
bebé:

En el momento de viajar en el avión les recomiendo que se ubiquen cerca o al lado de las alas, pues este es el mejor lugar para los niños ya que no se sienten tanto las turbulencias y los aterrizajes.

Lo que siempre les recuerdo: no los dejen dormir durante el despegue ya que su bebe puede despertar con dolores y molestias en el oído, es mejor que lo haga tomar agua o comer algo para que mueva las mandíbulas y lo mismo durante el aterrizaje.

Si el vuelo es muy largo no se preocupe si su hijo quiere salir de su silla para caminar, déjelo para que estire las piernas pero sin incomodar a los demás pasajeros.

Lléve diferentes juegos, libros de colorear, autos o lo que le guste. Si por algún motivo se le olvida llevarlos en la mochila, en el duty free venden kits de viaje para distraer al niño con libros, crayolas y stickers a precios muy cómodos,. De igual forma, es común que ofrezcan algún tipo de distracción dentro del avión.

Después del viaje  un relajante baño. Esto lo tranquiliza y  refresca.

No altere sus horarios de comida, aunque algunas veces en la euforia que sienten los niños al estar en un lugar nuevo pueden perder el apetito pero si usted nota algo raro consulte con un medico de inmediato.

Dele prioridad a sus hijos por encima de sus necesidades, pues si usted quiere visitar ciertos lugares pero siente que su hijo no esta preparado anímicamente o puede ser muy agotador para el, es mejor que realice otra actividad, y reserven para después el sitio al que quieren conocer.

Lo mas importante es darles seguridad y tranquilidad a ellos para que estén sanos y no relacionen el viajar con aburrimiento, desespero o disgustos innecesarios.

No lo deje nunca solo ni en lugares abiertos o cerrados, evite accidentes.

Obviamente tampoco lo deje con extraños.

Si hay más adultos con Ustedes, y aunque sean familiares cercanos no lo dejen dormir en otra habitación, solo o acompañado; siempre llévenlo con Ustedes a dormir a su misma habitación, evíte inconvenientes y molestias a su hijo para que pueda descansar profundamente en un ambiente seguro y confiable.

En todos los paseos y recorridos lleve bolsas de mareo de repuesto y si su pediatra lo permite, algún medicamento para evitar el mareo.

Recuerde tener todas las vacunas al día.

Si comparte juguetes con otros bebés, no permita que se los lleve a la boca, primero lávelos y desinféctelos, para evitar cualquier virus, gripe, angina o lo que se pueda contagiar.

Para este tipo de paseos lleve siempre ropa de repuesto y unos zapatos cómodos y cerrados para evitar que se lastime con las piedras del camino.

No olvide bloqueador solar siempre, aunque esté nublado.

En el auto puede inventarse juegos para mantener a su bebe distraído un buen tiempo.

Si se intranquiliza por la duración del viaje y cuando hagan una parada, deje lo correr lo que mas pueda para liberar energía e ingrese  mas tranquilo al auto.
Si llegan al Puente del Inca y sus alrededores les recomiendo que dejen a su bebé dentro del auto bien abrigado mientras  Ustedes se turnan para conocer y bajarse a tomar fotografías porque el frío es absolutamente intenso aunque estemos en verano, claro está que si tienen experiencia con sus hijos en estos climas no hay problema que vaya también.

Espero les sirvan estas sencillos tips y si les di ánimo para visitar esta provincia me dejen sus comentarios.


 Los espero el próximo mes de febrero para contarles como fue nuestra experiencia en El Valle de la Luna. Recuerden que  Mostrarle el mundo a nuestros hijos es una responsabilidad de todos para aprender juntos y amar lo que tenemos. Un abrazo :-).