lunes, 19 de noviembre de 2012

¡A LLENARNOS DE BUENA ENERGÍA Y VIDA EN RIO DE JANEIRO!







En noviembre del 2010 un día cualquiera mi esposo me dio una gran sorpresa, pues llegó a la casa con tiquetes para Brasil. Todos nos emocionamos mucho porque visitar el  país carioca es como estar en nuestra propia casa con personas amables, siempre con una sonrisa, comida deliciosa, variedad de frutas y unos paisajes hermosos, es imposible no contagiarse desde el principio de ese gran espíritu festivo que tanto los caracteriza. 

Empacamos maletas con todo lo necesario y un poco más para que mi bebé viajara tranquilo y cómodo en el avión, se quedó dormido durante el recorrido así que cuando llegamos comió en el hotel; no es muy largo el vuelo desde Buenos Aires,  son solo tres horas pero tuvimos que madrugar para aprovechar todo desde  nuestra llegada.

Nos hospedamos en el “Windsor Miramar Hotel” en Copacabana ubicado en la Avenida Atlántica, una de las principales calles donde están la mayoría de los restaurantes y los hoteles.  Debo decir que fue mucho más de lo que esperábamos, pues nuestra habitación nos dio una gran bienvenida con un ventanal gigante con vista a la playa. Nuestra suite estaba muy completa, obviamente con corral para mi bebé y lo que más nos gustó a parte del espacio, la comodidad y la excelente atención fue la tina con vista al mar, Absolutamente relajante y exquisito.  http://www.windsorhoteis.com.br
Una vez instalados nos alistamos a pasear y recorrer sus calles, ¡qué clima tan acogedor! Les recomiendo que si quieren disfrutar las playas en soledad lo hagan en esta fecha de noviembre, para nosotros fue la mejor decisión porque los lugares eran solo nuestros y evitamos grandes tumultos, fue una especie de vacaciones privadas.